Tres palilleras nos pusieron en el lugar fijado. Estábamos todos los que teníamos que estar para pintar una nueva estampa y plasmar muchas ilusiones. Ilusiones que iban a quedar plasmadas en las retinas de las cámaras de los allí presentes para ser bella estampa del recuerdo. Puntuales y a la espera, ya que la cofradía llevaba un pequeño retraso (el que corresponde a cualquier salida de este tipo). Desde la cofradía cada rincón era aprovechado para que Ntro. Padre Jesús Nazareno hiciera una parada para recibir una nueva oración de esa viejecita que entre un suspiro le decía…. Ai padre mío Jesús. Allí se veía ya…en la lejanía, y venía de nuestro barrio churretero, con lento rachear; de un barrio que ha había hecho un manifiesto de fe, calor y cariño, el cual solo sus gentes saben expresar y en el que nosotros somos participes de ellas. Allí seguíamos, y como niño en noche de reyes esperábamos ansiosos ese momento. Momento en que nuestros sones sirvieran de cirineo de su cruz, y así fue, a lo antaño. Brotaron los recuerdos entre nuestros mayores, recuerdos que se pusieron a flor de piel por que nos trasladamos a dos décadas atrás cuando en su salida sonaba ”Jesús Nazareno”. Así cogimos el peso de la cruz y todo por allá de la media noche. Marcha tras marcha llegamos a una parada obligada, ante las hermanitas de la cruz. Hermanas que le regalaron la dulzura de su voz con un sencillo canto. Poco a poco se llegaba al momento, momento que nuestro Padre Jesús se encontrara ante la abuela Santa Ana y su madre María, y momento para que Paz y Caridad le pusiera un nuevo son que olía a “Entre Lirios”. Marcha de nuestro componente Santiago Fernández García echa para la cita, la cual tuvo una buena acogida entre los presentes y la hermandad que la acepto con los brazos abiertos. Poco a poco con un lento caminar estuvimos junto a él, porque no queríamos romper la estampa que rebasadas las siete de la mañana, veíamos como se iba perdiendo en la lejanía para ya solo quedar en las retinas. La despedida fue como él se merecía con su marcha ”Jesús Nazareno” y un retranqueo que volvía a oler “Entre Lirios”.
Desde aquí y de parte de toda la Agrupación Musical Paz y Caridad gracias a todos los que han hecho posible nuestra participación y la hermandad de nuestro Padre Jesús Nazareno de Estepa por habernos hecho participes de tan bello acto como ha sido el 250 aniversario de Nuestro Padre Jesús en la pequeña ciudad de Estepa.
